[COCO TEEN BLOG]

miércoles, 19 de noviembre de 2014

A las mejores no personitas, mis peluditas.



En Septiembre de hace dos años se me fué una de las cositas que más he querido en mi vida, y probablemente querré, pero querré de menos, o querré diferente. Pude despedirme, de hecho lo hice cada día durante los últimos meses de su vida, aunque más que despedida, le rogaba que no me dejase. Aún no se había ido, y ya la echaba de menos...
Pasé el primer mes y medio de toda mi vida sin una presencia de ese tipo a mi lado, y no quiero ni recordarlo. Fué una de esas pérdidas que tocan la patata hasta un punto recóndito.

Desde casi que empecé andar, había estado a mi lado, y sabía que aún después de quince años junto a ella, aún me quedaba mucho amor que dar. Y necesitaba darlo, a aquella carita que viese que lo necesitaba tanto o más que yo. Y cuando te vi, no me lo pensé, sabía que eras tú, y gracias por hacerme saber que era yo. Hoy hace dos años que supe que podía seguir hacia adelante y combatir el duelo, dos años desde que vi tu carita y supe que me necesitabas. Hoy se cumplen los dos primeros años de tu vida, conmigo, y de mi vida, contigo.

Y no sé a quien quiero más, sé que quiero diferente, porque hasta mis diecisiete años había tenido una hermana más, y ahora tengo la necesidad de protección y cuidado, de relación de una madre y una hija entre enfados y caricias. Porque sé que sabes enfadarte conmigo cuando no nos hemos visto en muchas horas, o te has olido que alguien podía sustituirte. Y te has enfadado, y he tenido que subsanar tu enfado a base de mimos durante días. Una protección que llegó desde el primer momento en que te vi, te acurruqué en mi pecho y te di todo el calor que pude, o que supe. Cuando la lluvia apretaba y tú temblabas yo no dudé en meterte bajo mis mantas y dormirte en mi barriga, acariciándote y susurrándote que no tenías nada que temer, que ya todo había pasado, que ahora el miedo no iba a seguir junto a ti.

Yo no sé mucho de la vida, pero si puedo deciros que sin estos peluditos, yo no sería la persona que soy. Me ayudan en el día a día, cuando las personas que quizás más deberían estar conmigo tienen una vida muy ajetreada para cuidarme, o dedicarme tiempo, y sólo esperan a cambio un poco de cariño.


Ya no me pregunto como puedo querer más a mi perra que algunas personas, porque todas las respuestas me las da cada día que me levanto por su culpa, cada día que no me quedo en la cama porque necesito abrazarla. Gracias por no poder evitar que tu colita me diga cuánto me quieres, y me llenes toda de babas queriéndome.
Se que puedo ser la mami más pesada del mundo, pero tú eres la hijita más adorable. Por todo lo que me has dado, por aparecer en el momento justo, por seguir dándome más.

Y también puedo decir que no se vivir sin un perro, ni quiero.

Te adoro Noah.












No hay comentarios:

Publicar un comentario