Os hablo de la playa.
Para mi la playa es ese lugar en el que te sientes en paz contigo
misma y con el mundo. En el que más me da igual todo lo que pase
alrededor, es para mi un sitio en el que la alegría está a cada
paso que doy, reflexionas y disfrutas, sobretodo esto, disfrutas.
No sé si será por el mar... que es infinito, que nunca ves donde
acaba, que mirar las olas al chocar con las rocas se convierte en
relajación, donde observar como llega el agua a la orilla crea
satisfacción. O su brisa, esa que te da en la cara y te sientes
viva, ves a los niños correr de un lado para otro y sientes que
nunca te cansarías de ver tal cosa. Porque gusta, porque alegra,
porque hace sonreír.
Caminar horas descalza sin darte cuenta, sobre esa fina arena que te
hace descansar por irónico que suene, y cuando te paras y miras atrás por un momento ves
todas tus huellas, y el camino que has recorrido. Es un sendero exclusivamente tuyo.
Sin duda me encanta este lugar y me gustaría tenerlo mucho más cerca,
y no verlo solo un par de veces al año.Es genial cuando llega el
momento del atardecer, el sol está más bonito que nunca, se refleja
en el mar y éste penetra en tus ojos, se para todo, porque es
hermoso lo que tus ojos ven.
No sé que es eso que me pasa, que cuando me piden un trabajo de desarrollo o de expresión, me acuerdo de ti, querido blog. Estás conmigo cada paso que doy, porque siento la necesidad de introducirme en ti y dejarme ser...
(Y os añado un fragmento escrito el 21 de Julio, que estaba cogiendo polvo junto con otros borradores..)
Ayer observé algo que me hizo sonreír.
Ayer pude comprobar como en el mar, todos somos niños...
Había sonrisas por todos lados, incluso la mía se llevo todo un día fuera, toda una mañana y toda una tarde. Y no pasaba nada fuera de lo común, simplemente todo el mundo era feliz;pasaba algo extraordinario.
A veces tenemos tantas cosas que no vemos la simpleza de la felicidad.. nos acomodamos tanto a las tecnologías y a lo nuevo que va pareciendo que perdemos la esencia y la materia prima. Mi felicidad siempre se va a encontrar en las cosas pequeñas.. explotar una bolsa de burbujas, ver salir el sol, el olor a café, la brisa en la cara, olor a césped recién cortado, oler una bolsa de gomitas, ver reír a los que quiero, un paseo por la playa, poder ver las estrellas por la noche, poder escribir en el espejo empañado después de una ducha...
Son cosas que llevan felicidad, son cosas, que por muy mal que te sientas, quieres seguir haciendo.
Aprovechemos cada resquicio de felicidad que encontremos, cada ilusión parpadeante ante nosotros, porque al final solo pasa una cosa, llega el maldito invierno.
Y como no pudo ser de otra manera, allí, en el lugar que más feliz me hace, también me acorde de ti.
Pdta: Espero no tener nunca una rutina en mi vida, de ahora ni de mi ajetreada vida de adulta, en la que se ausenten mis ratitos contigo...
No sé que es eso que me pasa, que cuando me piden un trabajo de desarrollo o de expresión, me acuerdo de ti, querido blog. Estás conmigo cada paso que doy, porque siento la necesidad de introducirme en ti y dejarme ser...
(Y os añado un fragmento escrito el 21 de Julio, que estaba cogiendo polvo junto con otros borradores..)
Ayer observé algo que me hizo sonreír.
Ayer pude comprobar como en el mar, todos somos niños...
Había sonrisas por todos lados, incluso la mía se llevo todo un día fuera, toda una mañana y toda una tarde. Y no pasaba nada fuera de lo común, simplemente todo el mundo era feliz;pasaba algo extraordinario.
A veces tenemos tantas cosas que no vemos la simpleza de la felicidad.. nos acomodamos tanto a las tecnologías y a lo nuevo que va pareciendo que perdemos la esencia y la materia prima. Mi felicidad siempre se va a encontrar en las cosas pequeñas.. explotar una bolsa de burbujas, ver salir el sol, el olor a café, la brisa en la cara, olor a césped recién cortado, oler una bolsa de gomitas, ver reír a los que quiero, un paseo por la playa, poder ver las estrellas por la noche, poder escribir en el espejo empañado después de una ducha...
Son cosas que llevan felicidad, son cosas, que por muy mal que te sientas, quieres seguir haciendo.
Aprovechemos cada resquicio de felicidad que encontremos, cada ilusión parpadeante ante nosotros, porque al final solo pasa una cosa, llega el maldito invierno.
Y como no pudo ser de otra manera, allí, en el lugar que más feliz me hace, también me acorde de ti.
Pdta: Espero no tener nunca una rutina en mi vida, de ahora ni de mi ajetreada vida de adulta, en la que se ausenten mis ratitos contigo...
