[COCO TEEN BLOG]

lunes, 10 de marzo de 2014

Hablemos de sueños que se cumplen..

Hoy quiero contarte la extraña, asombrosa e inesperada felicidad que corre y brinca por mi cuerpo.
A sus anchas.
Y yo, no pienso detenerle.
Es esa sensación de posibilidad, la ilusión por cumplir un sueño, uno, realmente deseado por el paso del tiempo.
Y yo, que soy una persona de la que crece mucha o poca esperanza. Es para mi. La probabilidad/posibilidad de cumplir un sueño lo que hace que exista la esperanza hoy día.
Aunque no llegase a realizarse nunca... el haber convivido durante semanas, meses, incluso años o quizás una vida entera, puestos a imaginar, con la tremenda ilusión de realizar nuestros sueños, ya habría valido la espera y la pena.
Porque somos distintos cuando creamos fuerza, cuando hacemos ilusión. Cuando a través de nuestros ojos, puede verse. Y hasta el invidente llega a empaparse de ésto.
Sabe mirarlo.
Sentirlo.
Como tú lo sientes, o como tus ojos lo desprenden con ese brillo tan único e inconfundible, como esas cosas que por más que nos empeñemos, a veces. No pueden disimularse...
Quiero hablarte de lo que supone convertir en realidad, aquello que siempre estuvo en mi cabeza como un sueño, alcanzable, por supuesto. Y que yo, y sólo yo, cree para mi. Y si lo he creado, es que podía hacerlo. Y no sabía cuando, ni como. Pero podía. Se puede. Si se puede imaginar, se puede hacer.
Hoy es 10 de Marzo y la persona que me dio la vida, acaba de regalarme un poco más de ésta. Como si fuese poco.
(Desde aquí, mamá, gracias una vez más.)
Me ha entregado un pasaporte a canjear por un sueño. Por uno de los mejores días de mi vida, si no ocurriese una catástrofe. Me ha observado durante años las ganas, la fuerza del corazón, el ansia de cumplir... Y simplemente, hoy, espero 193 días para que mis ojos tengan un brillo especial. Y único. Y desde luego, que desconozco. Porque cada sueño es un mundo.
Yo tengo la suerte de poder cumplir uno, y el brillo, de ese sueño, aún no lo conozco. Pero te lo contaré si lo vivo. O tal vez no lo haga yo...
Quizás y sólo quizás, se adelante mi felicidad, mi sed de seguir viva, y de sentirme así. Quien una vez más, por medio de mis manos, lancen frases en un papel en blanco que te hagan disfrutar y sentir, que algo extraordinario me ha ocurrido. Y porqué no, hasta alegrarte.
Que por mi cerebro han transcurrido pensamientos nuevos no vividos y de los que podré hablar. De los que podré cuestionar, ocultar, plasmar, revivir... Podré , incluso, compartirlo contigo, querido blog.
Y pienso en esos pajaritos recién nacidos, que para ellos todo es nuevo, que van a vivir todas sus emociones y sentimientos por primera vez uno a uno...
O ese dulce de chocolate a probar. Que luego no sabe amargo...
Quizás un vino, que debimos haber saboreado mejor, o tal vez, degustado antes. Nos deja buen sabor de boca. Nos incita a repetir...
Esa palabra, que descubrimos un día cualquiera, de un desconocido, o poco conocido, pero que se hizo indispensable, favorita. Permanecerá cerca nuestra, nosotros nos encargaremos de hacer que encaje e inmiscuirla en la frase más absurda...
El tesoro en forma de abrazo recibido, o dado, en el momento más oportuno del mundo mundial...
Y es que un sueño cumplido, son 20 años más de vida.
O los que nuestro cerebro quiera regalarnos, pudiéndolo revivir cada día que amanece...
Y que todo esto, nos ha producido escalofríos, inquietudes que desconocíamos, pero que nos dan vida. Porque vida, es eso que debemos crear a partir de lo que ahora tenemos.
193 Días. Llenos de espera. Y la satisfacción de saber que, POR FIN, me encuentro en el camino hacia ti.
Sólo toca esperar. Y después, disfrutar.

Si crees en ello, lánzate. Lo que sea, pero vive. Vive la espera del camino hasta tus sueños. Vive cada pequeño paso que te lleve hasta él. Vive, porque será lo más bonito que podrás disfrutar al mirar atrás. Todas las cosas que has vivido. Tuyas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario