Hoy
es un día en el que mi cabeza o circunstancia quiere pensar en esas
frases hechas que deberíamos grabarnos a fuego en la cabeza.
Hoy,
especialmente: ''Valora lo que tienes antes de que el tiempo te muestre aquello que tuviste''.
Esto
sin más. Y esto en su totalidad.
Nos
creamos en la cabeza, la seguridad de poseer a alguien que tenemos al
lado, va a ser por mucho tiempo más -pensamos-,nos convencemos de
ello y lo descuidamos, dejamos de aportar cosas para que viva la
llama y no se apague. Lo damos por hecho y lo dejamos a un lado sin
hacer grandes esfuerzos.
No
ponemos demasiada atención en las pequeñas cosas, y éstas crean un
tanque de grandes toneladas de descuidos, de detalles que parecían
tonterías y consiguen al tiempo replantearnos si merece la pena y
las noches de preocupación, seguir quitándole peso como se puede a
ese tanque, a esas toneladas de cosas que por qué no dejarlas atrás,
dijimos.
Pero,
¿Quiénes somos en esta vida para no saber que lo que viene va, tan
fugaz como vino, tan inesperadamente?¿Acaso hoy no sabemos que se
fueron los que ayer estuvieron?
Tapamos,
manchamos, huímos, y claro, al final, todo vuelve. Porque es casi
inevitable. Pero no lo es el pensar qué hiciste mal.
Tal
vez, tuve ese tiempo que me daba igual tapar, me daba igual huir de
lo que hubiese pasado por tal de conservar a la persona que fuese y
no sentirme sola. Pero cuando pasa un día como hoy, que entiendes lo
que vales, solo quieres ir a por lo que mereces. Y entonces no dejas
pasar tantas cosas, ni dejas en tu vida tantas personas que sobran.
Porque si no te valoran. ¿Para qué tenerlas?
¿Para
qué tener al lado personas que te hacen sentir la misma soledad que
si no estuviesen?
Ya
no corren tras de ti para que no te vayas, se quedan con la idea de
que vas acabar volviendo como tantas veces,pero pasa, pasa que te has
cansado, y que emprendes la marcha un día cualquiera, y para su
sorpresa, no regresas.
Vaya,
esto no lo esperaban. Claro, acostumbrados a la idea de ''va a
volver, así que yo no doi un paso''.
Pues
a falta de ese paso se ha ido, y a falta de ese paso no vas a tener
que dar tantos otros porque ya, ya da igual.
No
hiciste todo lo que estuvo en tu mano y cuando ha pasado tanto tiempo
desde que no está cerca de ti, un día cualquiera de la semana ,sin
darse una especial situación, a tu cabeza llega un corto pensamiento
con un gran hilo del que tirar.. y del que resurge el pensamiento
de..¿por qué no hice más? Y ¿por qué lo pienso ahora que ya es
tarde?
No
di todo de mi y eso ahora pesa. Piensas. Tal vez pensarás...
Se
puede ser imbécil y se puede ser ese tipo de persona que deja pasar
el tiempo sin saber, que es algo que nunca se recupera.
Inmóviles,
insensibles, apariencias.
Me
pregunto ¿Tanto cuesta poner empeño en conservar lo que costó
obtener? Que no nos lo dieron regalado, joder.
Claro
que a veces descuido la idea de que quizás no importa demasiado, y
por eso lo hacemos. O peor aún, creemos que no importa, y nos
engañamos. Pero la verdad nos acecha en pleno domingo, sin saber muy bien por
qué.
Esa
verdad capaz de consumir poquito a poco, esa verdad que siempre fue
verdad.
Y
qué triste tener que darte cuenta que valía la persona que dejaste
ir. ¿No?
Alomejor
es que nada tiene demasiado sentido y no debemos tratar de
inventárselo, o sí lo tiene, y no queremos saberlo.
Ojalá
mañana no sea tarde para remediar daños, porque hoy, nos dio un no
se qué ,que nos llevó a tomar la equivocada decisión de dejarlo
estar...
Cuando anoche leía esto, me debatía seriamente entre seguir leyendo o dejarlo para otro día. Y es que contra más leía, más identificada me sentía, y me entraban unas ganas de llorar como una chiquilla... Pero no, puedes estar tranquila, de que lo terminé de leer entero y no solo no lloré sino que me ayudó mucho. Me refiero a pensar las cosas mejor, de ver el mundo un poco más claro. Y eso, créeme que debería enorgullecerte.
ResponderEliminarPero la pregunta ahora es... ¿Cuándo sabemos cuando dejar de dar de nosotros mismos a personas que no lo valoran? ¿Y el miedo a perder a esas personas? ¿Seremos nosotros los que fallamos y por eso no nos ofrecen más? ¿Cómo conseguir que las otras personas no dejen de aportarnos su esencia y sigan valorando lo que hacemos por ellos? Lo más sencillo es decir... Bueno, esas personas que se han alejado de mí, no me merecen, no tengo que demostrarles nada... Sí, es lo más fácil, lo más razonable y no sé... ¿Pero y si no fuese así? Es cierto que el 85% de personas que se alejan así, sin luchar por nosotros pues no nos merecen... ¿Pero y los que sí? Prácticamente todas las cosas que suceden en esta vida tienen un por qué... Y es verdad que, no tenemos por qué estar todo el tiempo pendiente a personas que... No sé como explicarlo... El egoísmo a veces es quién nos guía... Y, bueno, tal vez esa persona necesita la misma ayuda que nosotros mismos y ninguno de los dos da el paso. Los dos se empeñan en pensar que están solos, que no los valoran, y el tiempo pasará, y los alejará, pero ninguno hará nada por cambiarlo, ¿quién entonces debe dar el paso y saber cuándo te están desvalorando y cuando tan solo es un "malentendido"? No sé si me explico.
Tal vez el problema esté en la falta de "justicia". Algunos dan mucho, y otros más bien poco. Y el que mucho da, llega un momento en el que se cansa de estar siempre ahí, de darlo todo, y de no recibir ni la mitad de lo que da. Y lo peor de todo: Que no valoren lo que está dando.
Pero eso precisamente es lo que nos define como personas, ¿no? Si todos fuéramos iguales... La vida sería mucho más aburrida.